Desde su descubrimiento a mediados del siglo XX, el laser de argón se ha convertido en un método muy util a la hora de tratar las lesiones que tienen que ver con el fondo de ojo. Gracias a sus ventajas, entre las cuales destacan la gran cantidad de energía luminosa, el enfoque, o los tiempos de aplicación.

Existen dos variedades muy utilizadas, la azul-verde (488-514nm) y la monocromática verde (514nm).

 

work2